Amores flemáticos
Irene Vallejo
Podemos enamorarnos de repente, por los motivos más menudos y nimios, con insensata euforia. El acento de una voz que nos habla por teléfono, una silueta apenas _____1_____ en la ventana, la promesa de una prenda de ropa que baila al son del viento en un tendedero, el sonido de unos pasos en la noche. Nuestra ilusión se _____2_____ a cualquier brizna de oportunidad, como la hierba tenaz que nace en las grietas del asfalto.
Lo contó Clarín en un relato inolvidable titulado El dúo de la tos. La historia transcurre en un hotel de paso, poblado por huéspedes solitarios, en una ciudad norteña. Un hombre fuma en la ventana. Dos balcones más allá, envuelta en oscuridad, una mujer _____3_____ la chispa triste del cigarrillo. Náufragos en el mismo piso de la fonda anónima, tuberculosos los dos, forasteros ambos, buscan aire sano para sus pechos enfermos. Ya dentro de las habitaciones, sin poder dormir, escuchan el tictac de los relojes y las toses del otro. A través de los _____4_____, cada cual sueña que esa otra voz carraspea para hacerle compañía. Uno y otra creen entender mensajes ocultos en los gruñidos y sofocos, sienten lástima y simpatía mutuas, empiezan a toser a dúo, ambos imaginan estar en una cita. Ella piensa: «¡Si nos conociéramos! Somos dos piedras que _____5_____ al abismo. ¿No conoces en mi forma de toser que soy buena?». Pero, dice Clarín, ni siquiera los tísicos son románticos _____6_____, y ninguno se atreve a salir de su cuarto en la madrugada a buscar el abrazo que anhela. Al día siguiente, él debe dejar el hotel. Durante años, recordarán aquella experiencia de toser al _____7_____. Ese enamoramiento.
Según el mito platónico, nuestro deseo _____8_____ de la imaginación y la carencia; está tejido de apetito y búsqueda, de indigencia y esperanza. Igual que los dos solitarios tuberculosos, todos idealizamos los primeros _____9_____ del enamoramiento, cuando hasta la tos puede sonar a piropo e incluso expectorar se convierte en una forma de _____10_____. Con el paso de los años, seguimos encontrando en la fantasía una _____11_____ para las relaciones auténticas. El afecto no es una infección: se necesita creatividad para seguir queriéndonos un martes cualquiera, menos jóvenes cada día, rutinarios, ojerosos y acatarrados. En esos momentos, las palabras apasionadas _____12_____ la inspiración y la constancia de una obra de arte. El amor verdadero hay que estar siempre inventándolo.
(Adaptado de https://elpais.com/elpais/2020/10/19/eps/1603097111_890243.html. España)